Carta de Jesús
Sé que a veces, pasas por dificultades o baches, note desanimes, no son más que caídas para levantarse con más fuerza- Pedid al Espíritu fuerza y apóyate en Mi, en mi Vida, en mi Palabra, pues yo soy la Esperanza que te levantará para que me sigas a la montaña, donde los pobres, sin duda mis preferidos, son felices.
En los caminos, donde la lepra y la ceguera aguarda la curación. Sígueme en la oración donde, leerás la vida, a la Luz de mi Rostro. Sígueme hasta la Cruz, y no vuelvas la cara de espanto, la cruz es signo de Redención. Así, mientras reparten la herencias y llenan los graneros, Tú, ven y sígueme.
Mientras luchan por el poder, el éxito y el placer; tú, ven y sígueme.
Mientras construyen castillos sobre arena al precio de la sangre de los pobres; tú, ven y sígueme.
Comparte mi mesa y mi camino, luchad por la justicia y la paz y defiende a mis pequeños. “Lo que hagáis a éstos mis pequeños, me lo hacéis a Mi”.
Tú eres mi Esperanza.
